El globo rojo
A Martín le regalaron un globo rojo en la feria. Era su favorito y no quería soltarlo por nada del mundo. Lo amarró a su muñeca con un hilo para no perderlo.
Mientras caminaba, vio a una niña pequeña llorando porque su globo se había volado. Martín sintió pena por ella y pensó en lo feliz que estaba él con el suyo.
Después de dudar un momento, Martín le regaló su globo rojo a la niña. Ella sonrió enorme y dejó de llorar. Martín se quedó sin globo, pero se sintió contento por dentro.